Quédate cada noche y sueñame en la luna, ámame por las calles pérdidas de mi vida. Bésame poco a poco, no sea que me muera. Vive con este loco pérdido que te quiere. Si me hace falta tu presencia, yo me pierdo buscandote. Cierro mi vida, cierro para mí el libro blanco de mi vida. Guárdate en mi memoria y escóndete en mis brazos, métete por los poros abiertos de mi herida, mírame desde cerca y mátame si quieres pero no me abandones al viento de mi vida.